Kedrodasos, una playa apartada de cedros y agua turquesa en la costa suroeste de Creta, cerca de Elafonisi. Cómo llegar y qué llevar.
Kedrodasos es una playa apartada y virgen en la costa suroeste de Creta, a unos 76 km al oeste de Chania, cerca del pueblo de Kissamos. Debe su nombre al bosque de cedros que la rodea, de unas 11 hectáreas. Kedrodasos es conocida por su belleza natural, su agua clara y su arena blanca y fina, y es una visita obligada para quien quiera conocer la naturaleza de Creta.

La playa es perfecta para los amantes de la naturaleza que quieren escapar del ajetreo de la ciudad y sumergirse en la belleza natural. Es menos conocida que otras playas de Creta, lo que la hace ideal para quien prefiere un ambiente más tranquilo. No hay tumbonas ni sombrillas, pero eso forma parte del encanto de Kedrodasos. Lleva tus propias provisiones, como comida, agua y crema solar, y no dejes rastro.





Uno de los grandes atractivos de Kedrodasos es su agua cristalina, perfecta para nadar, hacer snorkel y bucear. En sus aguas viven varias especies marinas, entre ellas tortugas marinas que en verano llegan a la playa a poner sus huevos. Respeta el entorno y no alteres el hábitat natural de estos animales.





Kedrodasos tiene además una zona nudista en su lado izquierdo, pasada una pequeña colina, donde se puede tomar el sol y nadar sin ropa. Esta zona está separada del resto de la playa, así que quien prefiera ir con bañador puede disfrutar de la playa sin incomodidad.
Antes de llegar al aparcamiento puedes parar en una pequeña tienda a comprar lo que te falte para el día de playa. Vende tentempiés, bebidas, crema solar y otros básicos, muy útil si se te ha olvidado algo.
Además de ser un gran destino para una excursión de un día, Kedrodasos es popular para acampar, y muchos visitantes deciden pasar la noche en la playa. La acampada está permitida en zonas designadas, pero consulta la normativa local antes de montar la tienda. Acampar es una forma estupenda de vivir plenamente la belleza de Kedrodasos y su entorno, con el sonido de las olas y el olor del mar como banda sonora de una noche tranquila bajo las estrellas.







La playa está algo protegida de los vientos que suelen soplar en la vecina Elafonisi, y el sendero europeo E4 la cruza, una oportunidad para que los senderistas exploren la zona. Ojo: los árboles que rodean la playa, aunque se llaman cedros, son en realidad una especie de enebro y son muy frágiles, así que hay que respetarlos y protegerlos. En conjunto, Kedrodasos es un lugar único y precioso que nadie debería perderse en un viaje a Creta.


